
No quiero ser feliz a costa del éxito. No quiero sonreir a costa de tener una casa más grande que el de al lado, tener el coche más moderno o la moto más veloz. No quiero tener muchos ceros en la cuenta, o presumir de que “soy” o “tengo” tal puesto de trabajo o cargo. No quiero aprender a mentir, a jugar con los sentimientos de los demás, a chantajear emocionalmente al de al lado, no quiero aprender a criticar, a crear la confusión, el stress y el malestar a los demás. No quiero decir “sí” cuando lo que quiero es decir “No”. No quiero aprovecharme de la bondad del vecino, de su amistad e incluso de su amor. No quiero tener que contestar a todo el mundo cuando ellos lo quieran, no quiero tener que seguir un destino marcado por la sociedad de hoy día, ser lo que el global quiere que sea. No quiero tener que ir a trabajar, sino disfrutar trabajando, con mis compañeros. No quiero tener que ser aprobado por nadie,
no necesito la aprobación de nadie.

Soy feliz por serlo en cada momento, sin más. Quiero jugar a lo que sea, a estar con mis -amigos-, a disfrutar de su amistad, su claridad, su transparencia, su sinceridad. Quiero confiar en los de al lado, sin dudar de ellos ni un sólo segundo, décima o centésima. Quiero ilusionarme por ver un caballo, un conejo, por jugar en la nieve, por montar en bicicleta o por correr por la montaña. Quiero ilusionarme porque me van a enseñar a esquiar, por ir a tirarme en paracaídas, por pegar una pegatina o recibir un paquete de correos, quiero ilusionarme porque me hagan un regalo sorpresa. Quiero ponerme los patines, montar a caballo, nadar en los lagos de la sierra, ponerme calcetines rosas, hacer fotos, escribir, pintar y dibujar, bucear, enseñar a quien pueda hacerlo, ver atardeceres, jugar con mi sobri y ver mucho motocross, IronMan y ciclismo. Quiero ilusionarme por vivir el griterío ensordecedor de las carreras, por participar en eventos, como si fuera la primera vez, y disfrutarlos como yo sé disfrutarlos. Quiero ilusionarme por conocer nuevos sitios, por conocer nuevas gentes, nuevas aventuras. Quiero decir la verdad, siempre, en todo momento, no mentir nunca a nadie, quiero estar tranquilo conmigo mismo, quiero dormir con el dedo gordo en la boca, acurrucado. Quiero dar el 100% de mi interior, a quien lo necesite, a quien me lo pida, sin racaneos o excusas sin sentido, especialmente a mis amigos o a quienes quieran serlo, de corazón. Quiero evitar a las malas personas, a los negativos, a aquellos que hacen daño, que mienten por su interés personal, que no saben vivir en la verdad ni consigo mismos, porque odio la mentira y no puedo soportarla, quiero vivir lejos de ella, aunque para ello tenga que huir de donde soy porque no me quede más remedio. Quiero ver las estrellas e intentar contarlas tumbado en el césped, como hacemos los niños y pedir deseos cuando veo cometas o soplo los pétalos de las flores mientras escucho el canto de los grillos. Quiero ir a la playa y jugar con la arena, meterme en el agua corriendo hacia las olas, quiero cojer una barca y perderme en el mar sin preocuparme por nada, ni nadie. Quiero bailar, reir, saltar, hacer el ganso, gastar bromas y disfrazarme. Quiero soplar velas, comer muchas tartas y romper papel de regalo. Quiero vivir en la inocencia, y, por más que los seres mayores se empeñen en que la pierda, siempre viviré allí, lejos de donde ellos vienen, en un mundo aparte, que nunca, NUNCA conocerán, para su desgracia. Quiero hacer todo esto. Y lo más importante es que lo hago, porque soy un niño pequeño, y… siempre lo seré.
fdo: **guiLLe**
